lunes, 17 de marzo de 2008

Rifa.

Tipo de juego:


Sorteo.

Objetivo:


Elegir al primero que hará tal cosa y determinar así el orden en el que el resto de participantes seguirán a este.

Procedimiento


Con todos los niños dispuestos en un círculo, un niño cantaba una canción tocando sucesivamente en cada sílaba (más o menos) a uno de los niños del círculo. El último en ser tocado cuando terminaba la canción, era "el elegido".
Dependiendo de las normas establecidas al principio (o de la prisa del momento), "el elegido" se "quedaba", por ejemplo, contaba en "el escondite" o era eliminado, para volver a rifar lo que fuese entre los que quedaban. Si esta circunstancia (ser elegido o eliminado en primer lugar) no quedaba clara al principio, la discusión que se entablaba no era despreciable.

Canciones


Pito, pito...


Pito, pito
gorgorito
¿dónde vas
tú, tan bonito?
A la era
verdadera
pin, pon
pan, fuera.
Nota: el fuera se alargaba convenientemente si era necesario que perdiese determinada persona. Así: pin, pon, pan, fu-e-e-e-ra.

Uni, doli...


Uni, doli,
treli, catoli,
quili, quilete.
Estando la reina
en su gabinete,
vino el gil
y apagó el candil,
candil, candilón,
cuenta las veinte
que las veinte son.
Nota: No se entiende una papa de lo que significa la canción, ni qué es un quilete, ni quién es el gil, ni por qué apagó el candil, candilón, ni a qué veinte se refiere.
Bueno, pues acabo de descubrir que las veinte son los veinte golpes (toques a los niños del círculo) que había que dar durante la canción: uni-doli-treli-catoli-quili-quilete-estando-lareina-ensu-gabinete-vino-elgil-apagó-elcandil-candil-candilón-cuenta-lasveinte-quelasveinte-son.
Algunas veces se terminaba con "Policía y ladrón", tocando alternativamente a los dos niños siguientes. Esto era para hacer dos equipos, por ejemplo, para jugar a policías y ladrones, que era una especie de "pillao" del que hablaré en otra ocasión.
Volviendo a lo del veinte, como era posible adivinar el que sería "elegido" con una sencilla operación matemática, había una variante que consistía en empezar la canción por el medio. Para ello, el que cantaba empezaba a abanicar la mano y recitar los versos rápidamente hasta que alguien decía "¡basta!" y entonces empezaba a cantar por la parte en la que estuviera cuando lo interrumpieron.
Musicalmente dejaba mucho que desear la cancioncilla. Creo que tenía sólo dos notas.

Nota


ENTRADA INCOMPLETA, FALTAN MUCHAS CANCIONES.